Sigue estas estrategias y termina el año sin estrés


El estrés ha sido la otra enfermedad viral que se ha propagado este 2020. 

Ya sea derivado por el encierro, por el desempleo, por la falta de motivación o por cualquiera que sea la razón, la sensación de estrés parece dominar nuestros días y semanas.

Estamos a poco tiempo de que este año llegue a su fin y es muy frecuente escuchar amigos, colegas o familiares decir: “estoy agotado”, “no puedo más”, “paren el mundo, que me quiero bajar”. Y no solo es la situación a la que nos orillo este 2020 y la pandemia, sino que particularmente en estas fechas y las semanas de cierres de año, las personas suelen vivir estresadas casi la mayor parte del tiempo. 

Queremos evitar que termines el año con esa horrible sensación, es por eso que en este artículo te contaremos sobre algunas técnicas y estrategias que te harán poder manejar y disminuir tus niveles de estrés. Quédate con nosotros y descubre cómo terminar el año con calma, enfocado y sin estrés. 


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¿Qué es y que causa el estrés?

Cómo ya lo mencionamos al inicio de este artículo, el estrés se ha convertido en un compañero cotidiano en el día a día de mucha gente: las prisas que no cesan, la presión laboral, preocupaciones familiares, el trabajo desde casa, los objetivos aumentan y nuestras ambiciones siguen creciendo desmesuradamente.  

Para comprender y procurar disminuir las causas del estrés debemos comprender este complejo concepto y aceptarlo.

Una definición científica del estrés que debemos conocer es: una reacción neurofisiológica que desencadena diferentes mecanismos de defensa frente a una situación que se percibe como amenazante o peligrosa.

Como podemos leer, el estrés habla de lo que se percibe, y es que la misma situación puede ser percibida como estresante para una persona pero para otra puede no serlo o pasar desapercibida. Cada situación de estrés dependerá de la capacidad y habilidades con las que las personas puedan manejar las situaciones o retos que se le presentan. 

El estrés da inicio cuando la amígdala cerebral, clasifica un estímulo como amenazante o peligros. Dando lugar a una serie de reacciones bioquímicas que pasan a liberar adrenalina y cortisol, lo que indica a nuestro cuerpo que estamos ante un peligro potencial.

Al sentirnos amenazados nuestro cerebro comienza a evaluar las posibilidades que tenemos de enfrentarnos con éxito a esa situación de peligro, y según esto nuestro cuerpo pone en marcha una estrategia que busca afrontar esa amenaza, las cuales van desde la lucha, la huida o el bloqueo. 

Lucha: si consideramos que podemos combatir ese peligro, implica confrontación, ira y mecanismos de agresión.

Huída: si consideramos que no podemos vencerlo ni gestionarlo, deriva en evitación: esconderse o alejarse.

Bloqueo: ante una  agresión intensa se activan mecanismos relacionados con el miedo. En el bloqueo la persona puede llegar a padecer una  sensación de irrealidad, y se muestra muy  sumisa, lo que en ocasiones mejora las posibilidades de supervivencia.

En la naturaleza estas estrategias parecen tener mucho sentido, pues huir o correr de un oso o un depredador es la mejor forma de afrontar o sobrevivir ante estas situaciones. 

Pero si lo que nos estresa son problemas económicos, sociales, de trabajo o familiares, ¿qué podemos hacer?.

Actualmente el ritmo de vida y la situaciones que vivimos afectan de maneras inconcebibles a una inmensa cantidad de personas en todo el mundo y los factores van desde lo social y lo cultural, algunas de ellas pueden ser:

  1. La sensación de no haber cumplido las metas del año.
  2. La presión autoimpuesta o externa de que hay que cerrar temas sí o sí (balances, evaluaciones de desempeño en el trabajo, proyectos, etc.).
  3. La disyuntiva que siempre se presenta acerca de cómo atravesar las fiestas.
  4. Una visión desmesurada de lo que significa “el año nuevo” con su cúmulo de buenos deseos, proyectos e intenciones.
  5. La incapacidad de cumplir las expectativas financieras que nuestros amigos o familiares tienen sobre nosotros. 
  6. La pandemia causada por el Covid-19 que a más de un año haber iniciado sigue manteniendo al mundo conservando la distancia y recluyendo de las reuniones sociales y de la convivencia.

La combinación de estos factores y muchos otros más producen una particular destilación de adrenalina, vértigo y hasta confusión respecto a la mejor forma de encarar este tránsito hacia el nuevo año que comienza. Hacia el 2021, año que todos esperamos sea mejor. 


Para afrontar este cierre de año de la mejor manera, te recomendamos seguir estas estrategias que te ayudarán a evitar el estrés y manejar los niveles de una mejor manera. 


Organiza tu fin de año, y los dos primeros meses del siguiente.

El buscar la mayor productividad e impulso para alcanzar las metas que nos proponemos en ocasiones terminan en una carrera que nos abruma, con el alto costo que implica una gran carga de ansiedad, tal vez mal canalizada y provoca complicación y malestares para nuestra salud emocional, física y mental. 
Para tener un buen fin de año, lo ideal es seguir los siguientes pasos:  
  1. A) No dejes todo para último momento
  2. B) Articula metas con tus colaboradores o personas cercanas. 
  3. C) Lleva un registro del proceso de los objetivos de cierre del año, y programalos en un calendario físico o sistema donde puedas visualizar periódicamente.
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Fija objetivos y prioriza lo importante sobre lo urgente. Es fundamental establecer metas, basadas en objetivos globales que impulsen aspectos personales o profesionales. Busca un balance entre la gestión de lo urgente contra lo importante, eso te traerá claridad este fin de año y grandes beneficios.
No seas tan duro contigo. Una cosa es lo que se desea, y otra lo que es humanamente posible lograr, sin que esto signifique justificar o procrastinar tus tareas. Ubicando en un marco de equidad entre lo posible y lo realizable, se podrá depurar lo pendiente, hacerse cargo de aquello importante; y se pasará al primer tiempo del año lo que pueda posponerse de momento. También recuerda que delegar, es una herramienta que puede ayudarte a mejorar tus objetivos.
Pide ayuda y fija metas razonables. Otra creencia de las personas que se sobre-exigen a fin de año es que lo tienen que hacer solos. Pedir ayuda, incluso para priorizar los objetivos será una buena metodología. Decir no y proponer alternativas; colgar en un espacio visible el calendario de tareas a ejecutar y sus fechas de cierre; dar seguimiento a las demás personas, y reportar sus avances; e ir diagramando la agenda formal del año siguiente, te ayudarán a organizarte y a transcurrir mejor las metas razonables del cierre del ejercicio.

Contempla balances cada mes. Hacer un balance consciente de tus posibilidades y experiencias puede tomar un nuevo significado si te enfocas, exclusivamente, en aquellos aspectos positivos. Como habrás tenido también cosas inevitables o negativas, una forma de resignificarlas es expresar y traer consciente qué aprendiste de ese proceso; y de qué forma podrías hacerlo mejor la próxima vez.
Poner en práctica estos sencillos consejos podrá ayudarte a sobrellevar mejor ese vórtice de fin de año, y prepararte para un nuevo año con mayor equilibrio, integridad y enfoque sin caer en situaciones que tal vez años pasados te solián estresar mucho. 

Estimular tu creatividad te hará relajarte y poder manejar mejor tu estrés


Durante este año hemos descubierto que la creatividad y las actividades de relajación y recreación no solo se enfocan en entretenerte, sino que pueden ser muy efectivas para para aliviar en pocos minutos la tensión. 
Ya sea dibujar, bailar, cantar o tan solo leer un libro, pueden bajar tus niveles de estrés y ayudarte a equilibrar tu mente y cuerpo para volver a comenzar o enfrentar lo que tanto te estresa. Te recomendamos, tomar algunas de las siguientes actividades para relajarte y disminuir tus niveles de estrés, busca la que mejor se te acomode a tus habilidades y gusto, te aseguramos que al practicarlas verás cambios inmediatos en tu estado de ánimo.

  1. Deja lo que estás haciendo y busca otro enfoque
Busca distraerte haciendo cualquier otra cosa. Es decir, aleja tu atención de la causa de tu estrés y centra tu mente en cualquier otra cosa: llama a un amigo o familiar por teléfono, ponte a cocinar, ordena tu armario. Sabemos que tal vez es difícil pensar en hacer otra cosa, cuando estás estresado o furioso, así que planea alguna serie de actividades que puedas practicar cuando el estrés te embargue. 
  1. Colorea
Seguro te has dado cuenta, o incluso regalado algún libro para colorear, y es que este material suele tener un gran éxito y también te ayudarán a relajarte. Se sabe que al colorear activamos la parte del sistema nervioso que implica coordinación, y eso, curiosamente, calma la amígdala.Sencillo y creativo, ya sea que busques algunos diseños en internet y los imprimas para probar o anímate con alguno de los muchos libros que hay disponibles. 
  1. Escribe, comienza tu journal 
Si lo que te pretendes es simplemente desconectar, escribe sobre lo que te apetezca. Si eres de los que les gusta la escritura, te darás cuenta que escribir un diario tiene sorprendentes beneficios: controlar la ansiedad, aumentar la inteligencia y hasta cambiar la morfología del cerebro, la calma vendrá cuando dejes en el papel tus problemas.
  1. Baila

La música y el baile canalizan hormonas como el cortisol o la noradrenalina, que favorecen el estrés, pero es que además incrementan la dopamina, el neurotransmisor de la motivación, y también la oxitocina y las endorfinas, que nos dan calma. Parece que bailar soluciona cualquier cosa. Que no te de vergüenza y saca tus mejores pasos de baile, bailar sin complejos, como lo hacías de pequeño, te hará sentir libre. 

 

  1. Haz un poco de ejercicio

Si te sientes enojado o molesto practicar ejercicio te aportará los mismos beneficios que el baile, pues activa circuitos neuronales muy similares. Salir a correr puede ser una gran opción, elige una playlist que te fascine y sal a correr un par de kilómetros, estamos seguros que tu mente se despejará y volverás más calmado a casa. 

 

Lee un poco más: Correr cambió mi vida. 

 

  1. Respira. Exhala y respira. 

En ocasiones no somos conscientes de lo más primordial en la vida, y es nuestra respiración. Te recomendamos seguir esta técnica de respiración abdominal, la cual es especialmente efectiva para conseguir calmar a tu sistema nervioso, consiste en seguir 5 sencillos pasos:

 

  1. Coloca la punta de la lengua sobre las encías superiores, las de los dientes frontales, presionando ligeramente el paladar.  Mantén esa posición.
  2. Expulsa todo el aire a través de la boca, con fuerza, haciendo un característico sonido.
  3. Cierra  la boca y toma aire por la nariz, llevándolo a la zona baja del abdomen, mientras cuentas mentalmente 4 segundos.
  4. Aguanta la respiración durante 7 segundos.
  5. Expulsa el aire por la boca con fuerza, contando hasta ocho, de manera que se produzca nuevamente el peculiar sonido que notarás inmediatamente.

Puede que al principio notes que te falta el aire, por lo que puedes comenzar con menos segundos para cada fase. En cualquier caso sigue insistiendo, porque los resultados mejoran con la práctica.

Esperamos que las estrategias y consejos que te hemos brindado puedan ayudarte a terminar este año sin estrés; te invitamos a que las practiques y elijas las que mejor te vayan; además te recomendamos utilizar productos o suplementos a base de elementos naturales que te ayudarán a mantener la calma y bajar tus niveles de estrés. 

En By the Land hemos creado MINDFUL , un producto que funciona como un respiro profundo dentro del caos, y te permitirá encontrar tranquilidad en cualquier lugar.

Uno de los principales ingredientes dentro de MINDFUL, es el GABA, el cual ayuda a que nuestro sistema nervioso central reduzca la actividad de las neuronas y entremos en un estado de relajación haciendo que experimentemos menos estrés en nuestro día.

Cuando dejamos de estar en un estado de alerta todo el tiempo, nuestro cuerpo logra tener una mayor claridad, resolver problemas de forma más rápida y encontrar un equilibrio en nuestra vida.